Iniciamos el blog con una entrada de cada uno de los participantes en el RENACER de Roche. Es la última entrada que aparecía en el antiguo blog de COMPAÑÍA 19. PARA PODER LEER LOS ARTÍCULOS QUE GUARDÉ EN SU DÍA Y QUE ESTÁN SUBIDOS EN LA PRIMERA COLUMNA DE LA DERECHA, debemos copiar el enlace y pegarlo en nuestro navegador. Gracias

viernes, 31 de diciembre de 2021

 

LA REVORVIURA DE LA ESQUINA


Ha muerto en la liturgia del santo rey David, José Tomás Tocino. En 1959 siendo vicepresidente de la JOC nacional estuve encargado de crear estructuras militantes en las ocho provincias andaluzas.  Visitaba con frecuencia La Línea donde había equipos militantes en Puente Mayorga, con Antonio Alcedo, en La Colonia, con Diego Sánchez, y en Santiago con el padre Morgana. El coadjutor de Santiago era José Tomas y la parroquia estaba instalada en una semiderruida escuela nacional en La Banqueta cerca del cine Trimopi. Los curas almorzaban en la casa del padre Junco, cura de la Inmaculada. Solía ir con José Tomas andando y oyéndole contar sucedidos tronchantes de su convivencia con las gentes del Conchal y del Castillo de España y de su vida con el padre Mougán al que las mujeres que habrán precedido a José Tomas en el Reino De Dios y que recibían a la VI Flota en la calle Gibraltar le bautizaron como “el padre cinco metros” por las distancias a las que les indicaba mantenerse cuando iban a la sacristía para algún pedimento. La anécdota que recuerdo con toda nitidez: salía a llevar el viatico a un moribundo de las barracas del Conchal un día de levante en agosto, con el roquete y la estola al brazo y la píxide oculta en la dota pero apreciándose la cadenilla dorada. Cuando el padre Mougán lo vio salir le hizo un gesto para que volviese y le dijo: “Esta mandado llevar al Señor con el roquete y la estola revistiéndote y con el manteo
embozado y la canoa en la mano. Entra y viste a modo”. Así lo hizo y me contó. Estoy seguro de que El Eterno habrá tenido muy en cuenta las opiniones de las acogedoras féminas de la calle Gibraltar a las que tanto ayudaron los curas De Santiago y el cumplimento del ritual para portar el viatico. Después de muchos años, hace seis o siete, llevé por encargo suyo, como abogado, un asunto civil de su interés y almorzando le recordé aquella historia, nos reímos y me dijo “eso está a la revorviura de la esquina’ en perfecto dialecto del Conchal. He rezado el responso - en latín por supuesto - esta madrugada con el cariño y humor que nos hemos concedido entrambos en este mundo.

 

 Alberto Revuelta

martes, 28 de diciembre de 2021

 La ley natural. (Fecha de creación desconocida)

Creo que hay que tener cierta precaución a la hora de poner a la prestigiosa e ilustre ley natural como adalid de la buena conducta.

La ley natural no es el compendio del buen hacer a imitar por los humanos.

Cuando un león llega a otra manada, si vence el león alfa, lo primero que hace es matar a todos los cachorros para que las leonas se pongan receptivas y así imponer sus genes.

El cuco pone su huevo, el caradura, en el nido de otra ave para que ésta pobrecita lo encube y lo alimente. La cría del cuco mata los polluelos del ave dueña del nido para comerse todo lo que trae la desgraciada madre.

Yo he visto varias veces a varios becerros mamándole el pene a otros becerros para echar un traguito de gorra.

Todo esto es natural, ningún malvado humano interviene para que pase. Es la ley natural.

Ayer leí en la prensa que una niña de 14 años de Paraguay fue violada por un extraño y como allí es ilegal abortar, se vio obligada a tenerlo. En el parto ha muerto. Eso sí, se ha cumplido la ley natural.

Por supuesto que los humanos somos capaces de llevar a cabo conductas infinitamente más crueles,( bueno más crueles que lo que hace el león, así, así) que los animales pero los humanos tenemos algo que no es habitual en los animales: el ensañamiento. Creo que los humanos debemos estar algo más por encima que la ley natural. No sé por qué, pero lo creo.

Luiyi

domingo, 26 de diciembre de 2021


3.- LIMPIEZA GENERAL. (y tres)

La limpieza general es un acontecimiento casero que puede provocar nefastas consecuencias.

Cuando yo colaboraba en lo de los alcohólicos, me contó un paciente que comenzó a abusar del alcohol  por culpa de la limpieza general en su casa. Cuando se cambiaron a la casa nueva, su esposa decretó unilateralmente que los sábados había que hacer limpieza general que consistía en desplazar los muebles, barrer debajo de la cama y otros rincones, incluso quitar el polvo de la lámpara del comedor, etc. Los dos primeros sábados intentó colaborar pero resultó ser un incordio, siempre en medio y haciendo casi nada pero siempre al revés. Su mujer y sus dos hijas decretaron que se marchara de casa los sábados por la mañana y no volviera hasta la hora del almuerzo a las tres. Y así fue como entró por primera vez en el bar de Curro, en la esquina. Cuatro semanas después ya tenía dos amigos de barra. Le enseñaron algo que él no sabía: que por las mañanas hay que tomarse, antes de nada, una copa de aguardiente para matar el gusanillo. A los seis meses se tomaba ya cuatro o cinco copas de aguardiente antes de nada. Al rato se comenzaba con la cerveza, el tinto y el whisky. Y lo pasaban bomba. A los dos años tuvo que acudir a la asociación de alcohólicos anónimos y en ello estaba cuando pidió verme. La culpar fue de la limpieza general- me decía.

Este tipo de limpieza es algo que no hay que tomárselo a la ligera. Para empezar tiene que ser algo programado con antelación cuidando todos los detalles. Por ejemplo: dos veces al año.


Feliz fin de año a todos

Luiyi

viernes, 24 de diciembre de 2021

Nunca es tarde. (Capítulo 2)


 

2.- LA PLANCHA

Aquí triunfé desde mi primer intento. Pero algo tuve que hacer mal, algún detalle nimio, porque la señora no me ha vuelto a permitir usar la locomotora esa de vapor.

Lo primero que se debe hacer es extender con las manos la ropa sobre la mesa esa que se parece enteramente a una tabla de surf por lo que, para empezar, sientes una sensación refrescante y maravillosa durante la tarea. Sobre todo en verano. Una vez extendida, pasas la plancha por encima apretando con el pulgar el botón del vapor. Es muy fácil. Lo que mejor me sale son los trapos de cocina y las toallas. Con las camisetas de las nietas hay que tener un cuidado exquisito porque tienen unos adornos en el pecho, unos dibujitos, que suelen ser de material plástico o similar y si te descuidas y dejas la plancha encima más tiempo del requerido, se pega al dibujo, lo desfiguras y, encima te cuesta despegar la plancha de la tela y luego tienes que rasparla con una cuchilla para dejarla lisa.

Estaba yo inmerso en la tarea, totalmente entregado, poniendo la ropa ya planchada en un montoncito al lado de la otra, cuando llega la señora y ante el inesperado espectáculo de ver a su marido planchando y después de su sombrado “¿qué haces?”, continuó diciendo: “Bueno, vale, déjalo, ya lo termino yo. ¿Qué montón es el que está planchado?”

Luiyi

viernes, 17 de diciembre de 2021

 Hace años. Por lo menos diez.

El psicólogo rural.

Hace poco fui a tomar café en el bar del hospital –ya por inercia- y cuando esperaba para pagar –la caja está junto a la puerta de salida- me quedé mirando a una señora muy arreglada que empujaba la puerta para entrar, con desaforado esfuerzo, incluso arrugando la cara, poniendo la mano unas veces más arriba otras veces más abajo y dejando caer sobre el pomo todo el peso de su cuerpo pero sin conseguir que la maldita puerta se abriera. Por el movimiento de los labios deduje que estaba profiriendo maldiciones. Entonces alguien desde detrás de ella, alargó el brazo, cogió el tirador de la puerta y suavemente la movió hacia fuera dejando la puerta abierta ante las mismas narices de la perifolleada señora. Pero lo que me llamó la atención fue que al entrar ella, la primera, claro, dijo enfadada: “¡Espera!, es que estaba muy dura”.

Luiyi

jueves, 16 de diciembre de 2021

 

(Sin fecha)

Andrés y su gente.

Me hace gracia este curilla de Pescadores cuando se le pregunta que cómo está y se pone a contar: …bien, ahora hemos estado un poco liadillo por un chavalillo, africano apátrida, que ha estado una temporada; me lo mandó el CPD porque no sabía lo que hacer con él y aquí se enganchó comiendo y durmiendo, pero lo malo es que se mete de todo y se desmaya y se pone fatal y lo tenemos que llevar al hospital y después se pone un poco farruco… pero es buena persona, menos mal que hace dos días que se fue. Ahora hay otro jovencito de origen alemán que va por el mundo en bicicleta, pero en Málaga le dio algo y la policía lo mandó al hospital de Algeciras y lo estuvieron tratando hasta que el viernes dijeron que se tenía que ir ya. Entonces mellamó el consulado alemán para que hiciéramos el favor de hacernos cargo de él unos días porque los padres venían en coche desde Alemania para recogerlo pero no llegarían hasta el lunes o el martes así que aquí ha estado con nosotros, pero era majete. Ahora estamos más tranquilos porque sólo tenemos a nueve personas pero todos buena gente.

Lo que más gracia me hace es que dirige aquello sin dirigirlo, todos acuden a él personalmente y cuando hablan un rato, se van contentos sin haberles dado nada o casi nada, solo cariño… ¡y funciona! Comen, duermen, juegan… En fin, la leche.

Luiyi

martes, 14 de diciembre de 2021

 

Sin fecha

Esta mañana he pasado por la Plaza Alta de Algeciras. Allí se desarrollaba, como estaba previsto, un acto simbólico en el que el pueblo juzgaba a los mandatarios en general por parcelas de poder, los condenaba a la guillotina, ejecutaban la sentencia con una guillotina de juguete y mostraban la cabeza al pueblo que vociferaba. Intervenían: juez, verdugo con capucha, reos no presentes y pueblo. Cuando yo pasé por allí estaban  llamando a declarar a los alcaldes (creo recordar que llamaban a “los alcaldes estúpidos”) y cuando volví del recado, estaban mostrando al pueblo la cabeza de papel albar. No sé aforar un público, pero calculo que habría un centenar de personas. Y algunos policías urbanos retirados prudencialmente. Esto es lo que vi.

Mi opinión: Allí sobraba la guillotina y faltaban los oprimidos.  Me explico.

Soy contrario a usar la violencia de cualquier tipo con cualquier persona, por eso condeno tanto a los que lo hacen directamente –por ejemplo con una guillotina- como a los que la provocan desde detrás de una mesa sin aparecer en escena. Condeno a todo el que desde alguna parcela de poder hace daño a personas, de cuya actividad parece que este país se ha convertido en la gran sede.

Pero he echado en falta en la Plaza a los oprimidos. A los enfermos sin cuidados, los estudiantes y científicos sin medios, los que trabajan sesenta horas/semana por 600€/mes, los que buscan cartones y comidas en la basura, los que no pueden utilizar la justicia para defenderse porque no pueden pagarlo, los humillados que es la peor de las muertes, los que ven, asolados, su vida sin futuro…

No me gusta una guillotina ni siquiera simbólica, y por eso no me quedé, pero tampoco me gusta un pueblo que se deja hacer.

Luiyi.

 Como le prometí a Miguel, voy a mandar algunos artículos a renacenroche ahora que hemos terminado la siembra de arbolitos en Palmones con los niños del colegio Guadalupe. Cuando os canséis, avisadme y paro.

Resulta que el jueves me quedé sin televisión y sin internet y  lo aproveché para hurgar en las entrañas del ordenador. Me he encontrado cosas que me han sorprendido incluso a mí que fui quien las guardó.

Entre ellas figura una carpeta titulada “Artículos en proceso”. Eran articulitos que estaban en proceso para aparecer antaño en Compañía19 pero que por olvido, desidia o poco interés no los publiqué. Incluso es posible que algunos fueran publicados pero no lo recuerdo.

Así que ahí va el primero cuya fecha de creación no recuerdo:

Nunca es tarde.

Lo bueno de la vida es que la puedes empezar de nuevo cada vez que quieras.

Desde hace algún tiempo, por ejemplo, estoy intentando aprender a manejarme en el maravilloso mundo de lo doméstico.

1.- LA COCINA.

No se me da nada mal. He reivindicado mi puesto como pinche primero en la cocina de casa. La señora es la restauradora. Y digo que no se me da mal porque cumplo con casi todos los encargos. Para lo que no sirvo es para pelar tomates. Es un trabajo tremendamente difícil y delicado además de asqueroso. Se te despachurra el tomate en las manos y todo eso. Pero en lo que triunfo es en pelar los huevos duros, abrir las latas de atún, las latas de cerveza y en freír patatas, pero en esto la señora me regaña porque dice que gasto mucho aceite. Me gusta que las patatas naden en aceite porque es como se hacen mejor. Ella parece que en vez de freírlas las pone a la plancha y se queman por un lado y quedan crudas por el otro pero las mías se hacen por parejo y eso lo aprendí yo viendo al churrero de mi calle.

También he aprendido a echar en las manos de la restauradora el pan rallado cuando hace la masa de las albóndigas. No hay que echar muy poco porque las albóndigas se desbaratarían, ni tampoco mucho porque entonces se ponen duras. Es un equilibrio sutil. Estas delicatesen no las entiendo muy bien, pero me consuela pensar que más merito tiene hacer bien una cosa que no entiendes.

Luiyi

  LA VENGANZA DE DON MENDO EMPAREDADO   Don Fernández Mañueco no llega a gobernar por su propio peso. Don Tudanca, menos. Don García Gal...