Iniciamos el blog con una entrada de cada uno de los participantes en el RENACER de Roche. Es la última entrada que aparecía en el antiguo blog de COMPAÑÍA 19. PARA PODER LEER LOS ARTÍCULOS QUE GUARDÉ EN SU DÍA Y QUE ESTÁN SUBIDOS EN LA PRIMERA COLUMNA DE LA DERECHA, debemos copiar el enlace y pegarlo en nuestro navegador. Gracias

miércoles, 27 de octubre de 2021

 

EL CLÁSICO

 

Esta tarde de domingo creo haber sido uno los pocos que no han visto el “clásico” porque, entre otras cosas, estoy hasta el gorro de oír, a todas horas y en todos los medios, comentarios sobre la crisis del Barça, los problemas de Koeman, el buen o mal momento del Madrid, las dudas de Ancelotti para conformar una alineación, las deudas multimillonarias de los clubes…

 

Al parecer el único problema que tenemos es la situación deportiva y económica de los clubes de fútbol, de estos dos especialmente.

 

Así las cosas, he dedicado la tarde a la música y a la literatura. He ido alternando, a ratos, la guitarra y el buceo en el histórico  de Compañía-19, a través de los enlaces que nos proporcionó Juan para poder acceder a las publicaciones de los autores que figuran al lado de la galería de fotos.

Bueno, esa era la idea. Menos mal que he tocado un poco antes de entrar en el enlace de Luis Vallecillo, porque una vez ahí, ya no he vuelto a coger la guitarra.

 

Y es que, me dirijo a ti, amigo Luis, seguro que no recuerdas la cantidad de ocurrencias, historias y anécdotas que se encuentran en ese enlace.

 

Me he permitido copiar para incluir en este escrito una de las muchas entradas que me han hecho reír, teniendo en cuenta que el comentario sobre el Bribón es de bastante antes de que el rey fuera emérito y, por tanto, aún no se sabía nada, aunque se pudiera sospechar, sobre las andanzas del rey campechano.

Y ya aprovecho para decirte que, si lo tienes a bien, podrías dejar de vez en cuando en el nuevo blog alguna pincelada del ingenio del que hacías gala en aquellos tiempos y que, con toda seguridad, sigues conservando. 

Miguel Guerrero


“martes, 12 de febrero de 2013

Así es imposible

¿Cómo puede ir bien un país cuyo rey tiene un yate que se llama Bribón, donde el presidente del primer banco se llama Botín, la ministra de sanidad de llama Mato, donde los mejores chorizos se venden en un restaurante en cuya puerta pone: BAR - CENAS y donde la alcaldesa de la ciudad donde más macrofiestas se celebran se llama Botella?

¿Quién nos puede creer?

En fin, allá vamos.

 

Luiyi”

 

sábado, 23 de octubre de 2021

LA CEBOLLA


La preocupación por la España vaciada es una constante en prensa, radio y televisión; no pasa un día sin que nos recuerden que las pequeñas aldeas rurales se mueren; no nacen niños que continúen la senda de sus mayores.

Las frutas, verduras y hortalizas que los ciudadanos (habitantes de las ciudades) ingerimos proceden, en gran medida, de invernaderos gigantes que abastecen a la colectividad. Esos mares de plásticos acogen, entre otros, como “siervos de la gleba” a los que escaparon del ahogamiento en el mar-océano. Ahora sienten el sol en sus espaldas, tamizado por las techumbres transparente que se yerguen sobre sus cabezas. Sufren el intenso calor que les recuerdan el que tuvieron en sus largas caminatas hacia el mundo del progreso, huyendo del hambre, la miseria y  la guerra.

Cuando en la cocina utilizamos la cebolla, en más de una ocasión, se nos saltan las lágrimas, incluso lloramos, son “lágrimas de cocodrilo” que no significan que nos apesadumbramos  por los que están ganándose “el pan con el sudor de su frente” en los cobertizos; quizás, no nos acordemos, ni pensemos que gracias a ellos la podemos disfrutar,  y que ahora en plan gourmet se sirve caramelizada.

Recuerdo una anécdota que me contó una abuela que estaba preparando el almuerzo, y la preocupación de su nieta pequeña que la acompañaba. Le dijo:

-Abuela, ¿por qué lloras cuando cortas la cebolla?

-¿Te da pena?

Tenemos tantas capas como esa planta herbácea que separamos para su condimentación, pero seguimos un proceso inverso, mientras que el ser humano nace desnudo de cuerpo y espíritu, y a lo largo de la vida se va revistiendo de múltiples revestimientos difíciles de desprender, la cebolla se va “deshojando” para alimentarnos.

No puedo dejar de recordar el extraordinario poema de Nanas de la cebolla de Miguel Hernández, y dónde lo escribió, con las circunstancias tan trágicas que le impidieron disfrutar de su familia y especialmente de su niño, inspirador de esos versos tan entrañables.

La cebolla redonda, ovalada, blanca o morada, importante en nuestra dieta, a veces suscita algunas controversias:

- la tortilla de patatas: ¿con cebolla o sin cebolla?

Andrés Baquero

miércoles, 20 de octubre de 2021

 


Cosas de la vida


 

A primeros de este mes de mayo se me murió un buen amigo. Manchego de Cuenca, pero, igual que yo, afincado en tierras valencianas desde hace muchísimos años. Nuestra amistad sobrevino de una larga relación de trabajo. Era cliente y proveedor mío.

Él continuaba al frente de su empresa, a pesar de que ya había cumplido 64 años y llevada dos luchando contra el cáncer, pues sus dos hijos habían organizado sus vidas por otros caminos. Llevaba algún tiempo barajando la posibilidad de jubilarse; pero siempre lo dejaba para más adelante, pensando en sus trabajadores. Algunos llevaban prácticamente toda la vida trabajando con él. Además su empresa funcionaba muy bien.

Nuestra relación personal continuó después de mi jubilación, al igual que la relación de trabajo, ahora con mis hijos.

Hablábamos bastante. Un día le comenté cómo, por casualidad, me había encontrado con un nutrido grupo de antiguos compañeros de estudio, después de casi 50 años, y la gran alegría que me produjo aquella casualidad. Creo que él también se alegraba cuando se lo iba contando. Lo único que me dijo fue que tenía que luchar para que aquella “nueva” relación con viejos amigos no se  volviera a perder.

La última vez que hablé con él fue unos quince días antes de su muerte. Estaba en el hospital, a donde había acudido para una revisión periódica. Lo vi bastante animado y con muy buen aspecto. De hecho quedamos en que me llamaría cuando saliera para tomar un café, o comer juntos, o lo que fuera. Pero creo que, en el fondo, él sabía que aquella cita no llegaría a producirse.

Cuando me despedía me dijo:

-Miguel, supongo que sigues en contacto con aquellos compañeros antiguos. Tenéis que continuar así hasta el final, hasta que quede sólo uno… Esas reuniones que tenéis de vez en cuando deben ser algo muy bonito.

 

Y mi amigo estaba en lo cierto. Por eso me acordé bastante de él durante el último encuentro que tuvimos unos cuantos, hace pocos días, en casa de Antonio Muñoz. Y lo eché de menos. Y, por lo que a mí respecta, pienso hacer todo lo que pueda para cumplir su consejo.


-Miguel Guerrero-



viernes, 15 de octubre de 2021

 


DESPUÉS DE MI JUBILACIÓN

 

Veía sus caritas mirándome muy serias y yo comprendía que se preguntaban ¿qué

 estará diciendo el maestro?  Ha sido en la búsqueda de esas palabras, de ese

 razonamiento, de ese gancho necesario para que comprendieran mis alumnos lo

 que intentaba comunicarles, ha sido así como ha llegado a mí la luz que me hacía

 ver claramente el contenido, hacerlo mío y entonces todo el camino estaba claro

, todo rodaba y se producía en mí y en el conjunto de la clase la belleza de la

 comunicación, la claridad fácil de los que estábamos hablando.


Han sido muchos los contenidos de matemáticas, de historia, o de cualquier

 materia que he asimilado gracias a esta necesidad de comunicación con mi

 alumnado.

De la misma forma HE APRENDIDO EDUCANDO.

He sido muy exigente con el deber, con la obligación de responder al trabajo que

 tenemos entre manos, con el cumplimiento de las reglas de convivencia.


Con el tiempo he dejado que la comprensión y la bondad marcaran más mis pasos,

 porque me iba pareciendo mejor que fueran felices antes que cumplidores de unas

 metas o plazos. He buscado el consenso, el acuerdo o el compromiso.


En definitiva, mi entrega a la enseñanza y a la educación me ha hecho mejor


persona. Todos los intentos, los fallos, los errores, los aciertos, el cariño y el deseo

de hacerlo bien me han hecho mejor a mí.


Estoy convencido de que he sido yo quien más ha ganado en estos cuarenta

 años de trabajo

 - Juan Vinuesa - 

 

 


jueves, 14 de octubre de 2021



 

¿QUÉ PASA…?

 

El pasado día 15 de septiembre, con la alegría y la euforia del reencuentro de Roche, lógico después de casi dos años de parón obligatorio impuesto por la puñetera pandemia, todos los asistentes al encuentro respondimos muy favorablemente a la sugerencia del amigo Antonio sobre la posibilidad de reflotar la Compañía-19.

 

Juan, último administrador del blog, comentó que no lo creía posible por el mucho tiempo pasado desde que se cerró; pero que, de ser así, se podría iniciar otro, con el nombre que fuera, al que se podría ir pasando parte de la información que había en Compañía-19, ya que tuvo, hombre precavido, la feliz ocurrencia de guardarla, por lo que pudiera ocurrir. Y, además, se comprometió a ponerlo en marcha. Hasta aquí, todo muy bien.

 


Mi sorpresa, agradabilísima sorpresa, se produjo cuando, una vez en Valencia, justo al día siguiente del encuentro, encendí el ordenador para enviar un correo a los amigos que nos reunimos en Roche y me encontré con “renacenroche”.

Para quitarse el sombrero ante Juan por el gran trabajo llevado a cabo en tan corto espacio de tiempo. Y cada día hemos podido ver cómo “renacenroche” ha ido creciendo e incorporando documentación antigua y fotos que ya estaban en el blog anterior.

 

Pero todo esto, estando muy bien, no es el objetivo que nos habíamos propuesto cuando planteamos la posibilidad de reflotar Compañía-19.

Hace un mes que, gracias a Juan, vio la luz el nuevo blog y lo único nuevo que ha recogido ha sido, lamentablemente, la triste noticia de la muerte de Andrés Avelino.

 

¿Qué pasa…?

¿No os parece que ya va siendo hora de que nos pongamos las pilas y empecemos a hacer algo?

¿No es posible que, de seguir en esta línea, este nuevo blog pudiera correr el riesgo de desaparecer antes de echar a andar?

 

Sé que, seguramente, no nos resulte fácil sacar tiempo para, de vez en cuando, decir algo que pueda resultar de cierto interés para la mayoría; pero creo que vale la pena intentarlo.

 

Miguel Guerrero      

 

  

  LA VENGANZA DE DON MENDO EMPAREDADO   Don Fernández Mañueco no llega a gobernar por su propio peso. Don Tudanca, menos. Don García Gal...