MIGUEL GUERRERO
viernes, 28 de diciembre de 2018
Tengo que
reconocer que no me quita el sueño la situación, bastante delicada al parecer,
de las relaciones de una parte importante de los curas gaditanos con su obispo.
Tampoco
conozco, ni puñetera gana, al Sr. Zornoza. Pero suelo visitar regularmente
el blog de Juan Cejudo, por lo que estoy más o menos al corriente de sus
andanzas, de sus extraños despidos de trabajadores, de sus no renovaciones de
contratos de alquiler de locales comerciales donde alguna familia se busca la
vida y, sobre todo, de su afición a fiscalizar las finanzas de las parroquias y
de su, aparentemente, desmedido apego al vil metal. Es posible que el hombre se
auto-justifique pensando aquello de “Humanus sum et…”
Éstas son,
como diría Rajoy, algunas de las cosillas que andan por ahí, que se comentan y
se escriben, aunque tal vez no tengan demasiada importancia para su reverencia;
pero que, sin duda, traen por la calle de la amargura a muchos de sus
subordinados.
Nunca se me
ha ocurrido comentar ninguno de los escritos que, sobre este tema, han ido
apareciendo en Compañía-19, pues, como decía al principio, ni es algo que me
preocupe ni creo estar preparado ni documentado para ello.
Sin embargo,
después de leer las dos últimas entradas de Alberto, me ha llamado
especialmente la atención el nombramiento de párrocos, de su total confianza,
que no son curas y que, lógicamente, desempeñan todas las funciones, algunas
muy delicadas, de los curas como Dios manda. Como dice Alberto, no sé si se
trata de un alarde de alguna rara especie de humor o de una serie de
situaciones que le podrían servir perfectamente a Santiago Segura para el guión
de una de sus películas. En cualquier caso, como mínimo, no deja de ser curioso
eso de poner en determinados destinos a curas que no son curas.
Se me ocurre
preguntarme si los máximos dirigentes del cotarro en España –quiero pensar que
sí- tienen noticias de todo esto y, en tal caso, qué hacen al respecto.
¿Es posible
que también piensen que son cosillas sin importancia?
¿Es posible
que el Sr. Zornoza tenga valedores de su misma calaña en más altas instancias?
¿Es posible
que, una vez más, se esté poniendo en práctica esa postura tan típica de tratar
por todos los medios de ocultar lo evidente?
¿Es posible
que estén tan ocupados despejando balones en los casos de pederastia y abusos
que no tengan tiempo para estas minucias?
¿Llegan estas
cosillas hasta el máximo mandatario?
Miguel
Guerrero
Publicado por juanvinuesa a
las 21:57 2 comentarios: Enlaces a esta entrada
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