¿QUÉ PASA…?
El pasado día 15 de
septiembre, con la alegría y la euforia del reencuentro de Roche, lógico
después de casi dos años de parón obligatorio impuesto por la puñetera
pandemia, todos los asistentes al encuentro respondimos muy favorablemente a la
sugerencia del amigo Antonio sobre la posibilidad de reflotar la Compañía-19.
Juan, último administrador
del blog, comentó que no lo creía posible por el mucho tiempo pasado desde que
se cerró; pero que, de ser así, se podría iniciar otro, con el nombre que
fuera, al que se podría ir pasando parte de la información que había en Compañía-19,
ya que tuvo, hombre precavido, la feliz ocurrencia de guardarla, por lo que
pudiera ocurrir. Y, además, se comprometió a ponerlo en marcha. Hasta aquí,
todo muy bien.
Mi sorpresa, agradabilísima sorpresa, se produjo cuando, una vez en Valencia, justo al día siguiente del encuentro, encendí el ordenador para enviar un correo a los amigos que nos reunimos en Roche y me encontré con “renacenroche”.
Para quitarse el sombrero
ante Juan por el gran trabajo llevado a cabo en tan corto espacio de tiempo. Y
cada día hemos podido ver cómo “renacenroche”
ha ido creciendo e incorporando documentación antigua y fotos que ya estaban en
el blog anterior.
Pero todo esto, estando muy
bien, no es el objetivo que nos habíamos propuesto cuando planteamos la
posibilidad de reflotar Compañía-19.
Hace un mes que, gracias a
Juan, vio la luz el nuevo blog y lo único nuevo que ha recogido ha sido, lamentablemente,
la triste noticia de la muerte de Andrés Avelino.
¿Qué pasa…?
¿No os parece que ya va
siendo hora de que nos pongamos las pilas y empecemos a hacer algo?
¿No es posible que, de
seguir en esta línea, este nuevo blog pudiera correr el riesgo de desaparecer
antes de echar a andar?
Sé que, seguramente, no nos
resulte fácil sacar tiempo para, de vez en cuando, decir algo que pueda
resultar de cierto interés para la mayoría; pero creo que vale la pena
intentarlo.
Miguel Guerrero
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